El tránsito de una pesadilla a una hermosa realidad: quienes más debían saberlo?

Por Miriam Palacios

Por muchos años en Cuba nada producía más pánico a una madre que la noticia o posibilidad de que su bebé sufriera de meningitis bacteriana porque se conocía en la población que no sólo era una enfermedad fulminante y mortal, pero que aún si el bebé sobrevivía, podría tener serias secuelas para el resto de su vida.

La meningitis en este caso era producida por una bacteria llamada Neisseria meningitidis, y en Cuba, en los años ochentas, los brotes  alcanzaron hasta 160 casos por 100,000 habitantes, con el agravante que afectaba a casi diez veces más a la población infantil menor de 6 años.  De modo que no fue sorprendente la dedicación de los científicos cubanos quienes se exponían a serios riesgos trabajando con bacterias vivas, con el solo afán de eliminar esta temida enfermedad en nuestra población.  A sus desvelos correspondía además, la gestión del sistema nacional de salud, los avances de la ciencia y la tecnología en Cuba y la voluntad del gobierno para asegurar con ello, que aquellos esfuerzos culminaran en éxito.

Así fue como en 1987 un grupo de científicos cubanos encabezados por Concepción Campa Huerga en el Instituto Finlay y en colaboración con otras instituciones del Polo Científico coronarán el sueño de producir por primera vez en el mundo,  la vacuna anti-meningocócica contra el sero-grupo B: VA-MENGOC-BC.  La optimización de esfuerzos y recursos convirtieron un descubrimiento importante en una realidad apta para el uso en humanos con calidad internacionalmente reconocida y por tanto aprobada para su utilización en los programa de vacunación de la población infantil y de riesgo en Cuba.

Por este logro , la WIPO (World Intectual Property Organization) otorgó en 1989 a Concepción Campa Huerga la Medalla de Oro por su contribución a la Ciencia y la Humanidad al producir la primera vacuna en el mundo contra la enfermedad producida por meningococo del sero-gruppo B (1). Ya en el 2009 más de 55 millones de dosis de esta vacuna se habian administrado en América Latina, especialmente en aquellos países donde había habido brotes epidémicos como en Uruguay, Brasil y Colombia.

En el mundo existen varias cepas (o variedades) de este agente patógeno que produce la enfermedad meningocócica bacteriana (Neisseria meningitidis). Las diferencias se encuentran mayormente en la composición química de los polisacáridos (poli-azúcares) presentes en sus envolturas o cápsulas y a partir de esta característica se clasifican en cepas del tipo A, B, C, Y y W. Los brotes epidémicos en Africa al sur del Sahara provienen de la cepa del serogrupo A, mientras que las  B y C son mas frecuentes en Europa y Estados Unidos, en este ultimo país circula tambien el sero-grupo Y. Epidemias del serogrupo B se han producido tambien en Brasil, Noruega, Chile y Nueva Zelandia.

Debido a las diferencias de la envoltura o cápsula de estos sero-grupos, el sitema inmune del organismo atacado responde produciendo anticuerpos específicos que no protegen necesariamnete contra las restantes cepas. De ahí la importancia de utilizar la vacuna adecuada para proteger a la población expuesta a dichos patógenos. Vacunas contra los sero-grupos A, C, Y y W estan disponibles en el mundo desde 1980. 

Sin embargo, la vacuna contra el sero-grupo B fue más difícil de lograr porque las características de su cápsula, no generan respuesta immune en el organismo atacado, de modo que las bacterias se reproducen rápidamente sin ningun tipo de control. La primera vacuna contra el sero-grupo B se produce en Cuba en 1987, utilizando como agente para elevar la respuesta immune, fracciones de las proteínas (Porinas de tipo A) presentes en la membrana bacteriana, inmediatamente debajo de la cápsula.  Tecnologías similares se utilizaron despues en la producción de vacunas contra este sero-grupo B en Noruega en 1991 y en Nueva Zelandia en 2004 (2). Ninguna de las vacunas actualmente disponibles en el mundo contra este sero-grupo B alcanza el cien porciento de protección, y su efectividad depende de la cepa específica de donde se obtuvo la fracción protéica para producir dicha vacuna, que no es exactamente igual en todas las regiones del mundo. La proteccion se comprueba siguiendo los niveles de anticuerpos que se producen en la población vacunada despues del esquema de inmunización. 

Que nos dice esta informacion? Lejos de alarmarnos porque el problema no está totalmente resuelto, nos indica cuan vital es que un país posea la capacidad científico-técnica y la voluntad política de su gobierno, de dar respuesta rápida a este tipo de brotes epidémicos, generando la vacuna adecuada a las circunstancias, implementando el programa de inmunización adecuado y la vigilancia de los niveles de anticuerpos que aseguren la efectividad de la vacunación, en resumen, un sistema de salud nacional que priorice las necesidades de su población. Y es exactamente esto lo que distingue a Cuba entre otros países, aun cuando no estamos entre los más desarrollados económicamente.

Cuba además ha establecido contratos con diferentes países para la transferencia de este tipo de tecnología permitiendo no solo reducir los costos de producción, sino que cada país establezca sus propios sistemas de control, entre estos países se encuentran Brasil, Iran, India, China, Vietnam y otros del cono Sur.

Por eso mi asombro ante la noticia en BBC (3) en las palabras del Primer Ministro David Cameron, de que por primera vez en el mundo se procedería a un programa de inmunizacion de la población infantil contra la meningitis aquí en el Reino Unido.

Alguna cifras relevantes:

Casos de meningitis y septicemia en el Reino Unido: 3,200 por año, de los cuales 1 de cada 10 muere, de estos aproximadamente 1600 corresponden a meningitis del sero-grupo B (4). Esto equivale a una incidencia de 5 y 2.2 por 100,000 habitantes respectivamnete. La incidencia en Cuba es actualmente de 0.2 por 100,000 habitantes.

Referencias:

(1) Interview a Dr Concepción Campa Huergo por Conner Gorry, MEDICC. (Fall 2007), vol.9, No.1, p. 11-13

(2) Vaccines against meningococcal serogroup B disease containing outer membrane vesicles (OMV): Lesson from the past programs and implementations for the future. Holst, J. et al, (2013) Human Vaccines & Immunotherapeutics, vol. 9, No. 6, p. 1241-1253 

(3) BBC News, http://www.bbc.co.uk/news/health-32104724

(4) http://www.meningitis.org/facts

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